Una escena de muerte: Emily Brontë

Emily Jane Brontë ha imaginado un escenario ciertamente lúgubre. No sabemos si esta escena de muerte fue el producto o la consecuencia natural de una experiencia real, pero creo que todos los que alguna vez hemos perdido a un ser querido comprenderemos cabalmente las intenciones de su autora.

De todos los poemas sobre la muerte que hemos ido traduciendo para la biblioteca, este es el que mejor se acerca a la realidad de la muerte, cuya crueldad no reside en una aparición súbita, sino en su lenta morbosidad.



Una Escena de Muerte.
A Death-scene, Emily Brontë.

¡Oh, día! Él no puede morir
Cuando tu cálido arte aún brilla,
Oh, Sol, en ese glorioso cielo,
Declinando con tranquilidad.

Él no puede dejarte ahora,
Mientras la fresca brisa sopla del oeste,
Y todo alrededor de su juvenil frente
Es la corona de tu alegre luz.

Edward, despierta, despierta.
La dorada noche palpita,
Húmeda y clara sobre el lago del bosque,
Arrebatándote de tus sueños.

Junto a ti, de rodillas,
Mi querido amigo, yo ruego
Que tu paso sobre el mar eterno
Se demore al menos una hora.

Oigo a las olas rugir,
Veo su espuma elevarse;
Pero ningún atisbo de lejanas costas
Ha bendecido mi fatigado ojo.

No creas a quienes te convocan
Desde las distantes islas del Edén,
Retorna de aquel llamado tempestuoso
Hacia tu propia tierra natal.

No es la Muerte, sino el dolor
El que se debate en tu pecho.
Regresa Edward, surge otra vez,
No puedo dejar que descanses.

Una larga mirada me atraviesa, reprobando
Las penas que no puedo cargar,
Una silenciosa mirada agita mi sufrimiento,
Mi oración es inútil, así como el arrepentimiento.

Con súbito arrebato, la fuerza
De la distracción ha pasado:
Ningún signo más de duelo
Revolvió mi alma en aquel horrible día.

Pálido, lentamente, el dulce sol cayó,
Hundido en paz entre la brisa crepuscular:
El verano pasó suavemente, mojando
El valle, el claro, y los mudos árboles.

Entonces, sus ojos comenzaron a agotarse
Bajo el peso de un sueño mortal,
A crecer en extrañas tristezas,
A nublarse, como si pudiesen llorar.

Pero no lloró, no ha cambiado.
No se movieron, nunca se han cerrado:
Observan fijo, y nunca han variado,
Jamás vagaron, y nunca reposaron.

Supe que él estaba muriendo:
Me arrodillé, y tomé su lánguida cabeza,
No sentí su aliento, ni oí ningún suspiro;
Entonces supe que estaba muerto.

Emily Brontë (1818-1848)

Más Poemas Góticos. I Poemas Fúnebres. I Poemas Tristes. I Poemas de Emily Brontë.

Más Literatura Gótica:
El poema de Emily Brontë: A Death-scene, fue traducido al español por El Espejo Gótico. Para la utilización de nuestra versión escríbenos a elespejogotico@gmail.com

2 comentarios:

Bagu dijo...

No hay nada que me guste más o que me haga tan bien como leerte a vos, para mi no hay nadie que escriba mejor que vos.
Te admiro, y mucho.
Millones de besos.
Te amo, Bárbara.

CRISTAL dijo...

MI CORAZON ESTA LLORANDO POR TI PERO NUNCA TE QUISO SOLO QUERIA MORI PERO MI LAGRIMAS CAIAN CADABES MAS CADA LAGRIMA DE SANGRE SON TU RECUERDOS MI CORAZON NO QUIERE OLVIDAR EL PASADO SOLO QUIERE SUFRIR EN LA SOLEDA MI RECUERDOS PERO NUNCA TE QUISE PERO CUANDO TE PERDI MI CORAZON QUERIA MORI MI LAGRIMAS DE SANGRE CAIAN CADA UNA ME QUEDE LA OSCURIDA DE MI CORAZON YA NO INMPORTADA NADA NI LA VIDA SOLO SEGUI MI CAMINO EN LA SOLEDA SUFRIENDO TANTO QUE CADA DIA QUE PASABA ME QUERIA QUITA LA VIDA PERO AL LO MEJOR ERA SUFRITATO POR TU RECUERDOS MEJO ODIAR TANTO QUERER MEJO NUNCA AMAR NADI EN PER NUNCA QUISEDARME CUENTA QUE TE QUERIA PERO TE ODIABA TANTO SOLO ME ALEJE DE TI SIGUI CAMINANDO LA SOMBRAS DE LA NOCHE CON SU OSCURIDA SE QUE MUERTO PERO NUNCA ME AREPENTI NADA TANTO TEISE SUFRIR COMO TU SOLO PAGARE EN EL INFIERNO TODO LO QUEISE POR DIVERSION ESTO Y PAGADO CADA LAGRIMADE SANGRE Y NO ME ARREPIENTO DE NADA SOLO QUERER ALGUIEN QUE NUNCA TE QUISO ASTA QUE UN DIA SE DACUENTA QUE SE NAMORO DE TI PERO ES DE MASIADO TARDE YA NO SIETO NADA SOLO SIENTO QUE MUERTO