Definamos el término reptilianos: criaturas reptiloides extraterrestres (o intraterrestres) que habitan e interactúan con los humanos bajo ciertas precauciones, entre ellas, no dejarse ver por profanos, conducir los hilos de la sociedad (siempre desde las sombras), y orquestar de modo subrepticio un culto antiquísimo a sus deidades de corte escamoso.
Ahora bajemos a lo que nos interesa: H.P. Lovecraft y su obsesión con los reptilianos.
La obra de H.P. Lovecraft abunda en criaturas fantásticas de su propia cosecha (y de otros). Sus mitos de Cthulhu son una muestra de ello, integrando seres bestiales, gelatinosos, amorfos e imposibles con otros perfectamente identificables para nosotros.
Los reptilianos, si se me permite el término, son parte de lo segundo.
No hablamos aquí de un H.P. Lovecraft conocedor de las teorías conspirativas que hoy pululan en el mundo, y que asimilan a una raza de reptiles humanoides detrás de cada catástrofe física y financiera del orbe; sino de un H.P. Lovecraft obsesionado por la forma y la naturaleza de los reptiles, identificándolos visceralmente con todo lo aberrante y anómalo que su mente podía evocar.
Los reptilianos en la obra de H.P. Lovecraft son muchos, acaso demasiados para un hombre tan pródigo en elaboraciones oníricas.
A continuación iremos recorriendo el paso de los reptilianos por los relatos de H.P. Lovecraft, paso que no siempre resulta evidente, sino fugitivo, imperceptible, como el rumor frío y remoto de unos pies acostumbrados a la noche y el secreto.
Reptilianos en la obra de H.P. Lovecraft:
-índice por orden caótico-
Ahora bajemos a lo que nos interesa: H.P. Lovecraft y su obsesión con los reptilianos.
La obra de H.P. Lovecraft abunda en criaturas fantásticas de su propia cosecha (y de otros). Sus mitos de Cthulhu son una muestra de ello, integrando seres bestiales, gelatinosos, amorfos e imposibles con otros perfectamente identificables para nosotros.
Los reptilianos, si se me permite el término, son parte de lo segundo.
No hablamos aquí de un H.P. Lovecraft conocedor de las teorías conspirativas que hoy pululan en el mundo, y que asimilan a una raza de reptiles humanoides detrás de cada catástrofe física y financiera del orbe; sino de un H.P. Lovecraft obsesionado por la forma y la naturaleza de los reptiles, identificándolos visceralmente con todo lo aberrante y anómalo que su mente podía evocar.
Los reptilianos en la obra de H.P. Lovecraft son muchos, acaso demasiados para un hombre tan pródigo en elaboraciones oníricas.
A continuación iremos recorriendo el paso de los reptilianos por los relatos de H.P. Lovecraft, paso que no siempre resulta evidente, sino fugitivo, imperceptible, como el rumor frío y remoto de unos pies acostumbrados a la noche y el secreto.
Reptilianos en la obra de H.P. Lovecraft:
-índice por orden caótico-
- La ciudad sin nombre (The Nameless City, 1921, H.P. Lovecraft) Era de naturaleza reptil con unos rasgos corporales que unas veces recordaban al cocodrilo, otras a la foca, pero más frecuentemente a seres que el naturalista y el paleontólogo no han conocido jamás.
- La sombra sobre Innsmouth (The Shadow over Innsmouth, 1936, H.P. Lovecraft) una de las hijas de Marsh era verdaderamente horrible... según se decía, parecía un reptil.
- El ceremonial (The Festival, 1925, H.P. Lovecraft) ...con la respiración agitada, contemplé aquel Averno profano de leproso resplandor y aguas mucilaginosas; la muchedumbre reptiloide y encapuchada formó un semicírculo alrededor de la columna de fuego.
- La maldición que cayó sobre Sarnath (The Doom that came to Sarnath, 1920, H.P. Lovecraft) ...donde antaño habían vivido cincuenta millones de hombres ahora tan sólo se arrastraba el abominable reptil.
- La lámpara de Alhazred (The Lamp of Alhazred, 1957, H.P. Lovecraft, August Derleth) ...Las huellas dejadas por unos reptiles se veían claramente dibujadas en el barro.
- Sordo, mudo y ciego (Deaf, Dumb and Blind, 1925, H.P. Lovecraft, C.M. Eddy) ...sibilantes silbidos de obscenos reptiles... ¡un susurrante coro que la garganta humana no puede entonar!
- En los muros de Erix (In the Walls of Eryx, H.P. Lovecraft: Sterling) ...a pesar de sus ciudades elaboradamente edificadas, parecía difícil el aceptar que aquellos reptiloides hubieran hecho algo así.
- El sobreviviente (The Survivor, 1954, H.P. Lovecraft, August Derleth) ...¿y qué era aquello que reptaba entre sus pies? Una cosa negra y larga, demasiado grande para ser una serpiente.
- La maldición de Yig (The Curse of Yig, 1929, H.P. Lovecraft, Zealia Bishop) ...los reptiles eran de todos los tamaños, en número incontable.
- El montículo (The Mound, 1940, H.P. Lovecraft, Zealia Bishop) ...los seres de Yoth, indudablemente, habían sido de estirpe reptiliana.
- El diario de Alonzo Typer (The Diary of Alonzo Typer, 1938, H.P. Lovecraft, William Lumley) ...su textura se asemeja extrañamente a la de una serpiente escamosa y es inexplicablemente nauseabunda al tacto… fría y viscosa como la piel de un reptil.
- El lazo de Medusa (Medusa's Coil, 1930, H.P. Lovecraft, Zealia Bishop) ...y la sugerencia de innumerables cabezas reptilianas en las rizadas puntas era demasiado marcada para ser ilusoria o accidental.
- Más relatos de H.P. Lovecraft.
- La tumba de H.P. Lovecraft.
- Homenaje en el 75 aniversario de la muerte de H.P. Lovecraft.















2 comentarios:
Yo soy seguidor de Lovecraft pero me molesta que le achaquen obras que el no hizo y que no son parte de su cosmologia, como los mitos de cthulhu... y todo lo que le sigue, simplemente NO es Lovecraft.
Haber chico listo ¿si Lovecraft no invento los mitos de Cthulhu quien fue? Si fue por ellos precisamente que Lovecraft se dio a conocer. Yo también soy fan de él. Si estas tan seguro de tus afirmaciones muestra pruebas.
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